Sobreponerse a las Adversidades te fortalece-Resiliencia

Sobreponerse a las adversidades es una de esas acciones emocionales que vamos a vivir inevitablemente, pero no por ello hemos de dejarnos llevar por reacciones adversas. Podemos afrontarlo de manera consciente y salir fortalecidos mental y emocionalmente.

Todos pasamos por momentos difíciles, situaciones dolorosas y por desafíos que nos producen un gran desequilibrio emocional e incluso nos hacen dudar de nosotros mismos.

Pero déjame decirte algo: ese momento en el que te sientes incapaz de salir de esa situación que la vida te ha presentado se trata de tan solo una percepción mental.

“No importa el lugar donde vivimos en el planeta o lo difícil que nuestra situación parezca ser, todos tenemos la capacidad de superar y trascender nuestras circunstancias.” Louise Hay

Aunque puede que no te lo parezca, en estos momentos tú también tienes dentro de ti todo lo que necesitas para superar los desafíos de la vida.

También tienes la capacidad suficiente para mirar de frente a los desafíos que te presenta tu vida utilizarlos para salir reforzado y fortalecido.

Es totalmente normal que en los momentos de crisis no lo sientas así. Pero créeme: todo desafío se puede transformar en una oportunidad que te permita desarrollar nuevas capacidades, crecer y progresar.

Sobreponerse a las Adversidades.

¿Has oído hablar alguna vez de la resiliencia? Se trata de una habilidad que todos podemos desarrollar.

Es cierto que algunas personas la desarrollan sin darse cuenta debido al aprendizaje que sacan de sus propias experiencias de vida, pero cualquiera puede entrenar de forma consciente esta capacidad.

Si tú también quieres desarrollarla, es importante dedicar tiempo a ello. Y modificar algunos de los comportamientos que te perjudican y abrir tu mente y tu manera de ver las cosas a un nivel mucho más amplio.

A continuación te comparto los 5 hábitos que todos podemos desarrollar para convertirnos en personas resilientes:



Cuando superar la adversidad te fortalece – Resiliencia

1. Salir de los juicios y las etiquetas duales o extremas.

Empecemos por los juicios y las etiquetas duales o extremas.

Estamos acostumbrados al esto es blanco, esto negro, esto es bueno, esto malo. Y la realidad es que nunca sabemos lo que un hecho traerá después.

La realidad es que más allá de nuestros juicios o de lo que puedan aparentar ciertas situaciones, no sabemos lo que esas situaciones nos depararán.

Algo que aparentemente puede ser muy positivo, es posible que depare algún hecho de los que calificamos como negativos, y viceversa.

Una de las mayores fuentes de sufrimiento que nos generan las situaciones que denominamos negativas es que nos resistimos a ellas, nos centramos mentalmente en negar esa situación, cuando en realidad es posible que esa situación sea necesaria para que aparezcan grandes cosas en tu vida.

Esto es algo que las personas resilientes conocen bien.

2. Aceptar los cambios de la vida.

Aprender a aceptar los cambios que se producen en la vida es una característica común de las personas resilientes.

Las personas resilientes asumen que en la vida todo fluye, nada es permanente.

La vida se rige por la incertidumbre, por el cambio y por mucho que queramos que las cosas sigan siempre estables y estáticas. La realidad es que la incertidumbre y los cambios forman parte de nuestras vidas.

Es natural tener miedo al cambio, es absolutamente normal. Sin embargo, necesitamos dejar de ver los cambios como una amenaza y comenzar a verlos como una oportunidad.

Muchas veces para que en nuestras vidas se abran nuevas puertas es necesario cerrar otras. Y sobreponerse a las adversidades puede ser un punto clave para centrarte y ser más consciente de tus capacidades.

3. Comprender que no somos ajenos a las situaciones difíciles.

Desde nuestra mente, muchas veces perdemos la noción de la realidad:

  • Empezamos a etiquetar las cosas de justas o injustas.
  • Dictamos como tendrían que ser.
  • Sentimos que no merecemos sentir dolor.

Sin embargo, nada de esto tiene que ver con la realidad.

Necesitamos asumir que todos nosotros, a lo largo de nuestra vida, nos vamos a encontrar inevitablemente con situaciones y experiencias que nos van a resultar muy difíciles de afrontar. Nos encontraremos seguro con la muerte de un ser querido, con situaciones como enfermedades, separaciones, desamores, despidos…

Estas situaciones forman parte de la vida.

El dolor emocional es algo que todos los seres humanos, tarde o temprano, vamos a experimentar y resistirnos a ello lo único que nos traerá es más dolor a nuestras vidas.

Tenemos que tomar consciencia que no vamos a poder evitar el dolor que nos producirán muchas situaciones que experimentaremos en nuestra vida, pero sí podemos evitar hundirnos en el sufrimiento si aceptamos que el dolor forma parte de la vida, buscamos transcender esas situaciones de la mejor manera posible y ser capaces de sobreponerse a las adversidades que se cruzan en nuestro camino.

4. Convertir las situaciones difíciles en enseñanzas de vida.

Todas las situaciones que vivimos tienen grandes enseñanzas, de todas podemos aprender grandes cosas.

Esta es una característica básica de las personas resilientes.

Comprenden que de toda situación hay una gran lección que podemos aprender, una moraleja que nos puede ayudar mucho en nuestro camino de vida para crecer, progresar, evolucionar y superar la adversidad de manera constructiva.

5. Tomar consciencia de nuestras fortalezas para superar la adversidad.

Algo que muchos de nosotros nos olvidamos hacer es honrar y recordar nuestra fortaleza interior.

Y es imprescindible que aprendamos y nos habituemos a reconocerla.

A veces dudamos de nuestra capacidad de superación. Sin embargo, cuando la vida nos enfrenta a situaciones donde no hay más opción que ser verdaderamente fuertes, nuestro dolor automáticamente se transforma en fortaleza.

Esa fortaleza que todos tenemos pero que muchas veces nuestra mente y nuestro ruido mental ciega y obstruye.

Por ello te invito a que hagas el siguiente Ejercicio para Tomar Consciencia de tus Capacidades:

Haz un repaso de tu vida y enumera aquellos momentos difíciles que seguro has vivido. Después observa todos esos momentos en los que tu fuerza interior superó tus miedos e inseguridades.

«Aquello que para la oruga es el fin del mundo, es el comienzo de la vida para la mariposa».

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Sobreponerse a las adversidades es una de esas acciones emocionales que todos y cada uno de nosotros, vamos a tener que experimentar en un momento u otro de nuestra vida.

Porque todo nosotros inevitablemente, vamos a vivir situaciones y experiencias que nos van a resultar muy difíciles de afrontar.

Puede que sea la muerte de un ser querido o situaciones como enfermedades, separaciones, desamores, despidos…

Estas adversidades suelen aparecer sin avisar en nuestras vidas.

Cuando tu vida parecía estar tranquila, de repente todo comienza a ponerse cuesta arriba, y una sensación de impotencia y de no poder hacer nada para evitarlos nos comienza a invadir.

Cuando esto ocurre, es importante entender que, aunque nos parezca que no podamos hacer nada en ese momento para mejorar las cosas, sí que hay una parte que depende única y exclusivamente de nosotros.

Sobreponerse a las Adversidades está 100% en nuestra mano al igual que la manera en la que vamos a hacer frente a esas situaciones.

Como te decía antes, aunque no vamos a poder evitar el dolor que nos producirán estas situaciones, lo que sí podemos evitar es hundirnos en el sufrimiento.

En el siguiente vídeo te doy 4 consejos que te ayudarán a superar la adversidad y esos momentos difíciles por el que todos pasamos.



Sobreponerse a las adversidades

Cuando estés viviendo algún momento difícil o tengas que enfrentarte a alguna adversidad, ten en cuenta los siguientes consejos:

1. Acepta la situación difícil que estés viviendo

El primer paso es ser consciente precisamente de lo que te comentaba al principio: nadie es ajeno a las adversidades.

Por situaciones difíciles pasamos todas las personas y todos vamos a pasar por ellas a lo largo de nuestra vida.

Pero el cómo nos enfrentamos a ellas o cómo nos sobreponemos, sí que depende de nosotros.

Hacerte consciente de esto hará que sea mucho más sencillo aceptar lo que te está pasando ahora y te permitirá superar la adversidad de manera más constructiva.

Y ojo, que con aceptar la situación no quiero decir que ya no te importe o que no te tenga que doler. Aceptar la situación significa no anclarte en querer que las cosas sean de otra forma a las que en realidad están siendo.

Aceptar es reconocer que las cosas son como son, no como queremos o nos gustaría que fueran.

Si te apetece profundizar más en la aceptación, puedes visitar este artículo donde encontrarás el vídeo Aceptar es Liberarse que te ayudará a entender la diferencia entre aceptación y resignación.

2. Elimina por completo esta pregunta de tu mente: ¿Por qué me pasa esto a mí? o ¿Por qué le pasa esto a…?

Tu mente siempre, siempre, siempre va a traerte respuestas a las preguntas que le realices. Y está claro que, las respuestas que te traerá a este tipo de preguntas, solo serán respuestas que te harán hundirte mucho más en el dolor hasta convertirlo en un gran sufrimiento.

Lo serán porque son respuestas cargadas de juicios, y tu sentido de la justicia se encargará de recordarte lo mucho que te duele algo así.

Esto dificulta mucho sobreponerse a las adversidades o a cualquier situación de conflicto interior.

Por lo tanto, es importante tratar de controlar este tipo de pensamientos y dejar de preguntarte si es justo o deja de serlo; la realidad es que es lo que es.

3. Cambia la pregunta anterior por la pregunta: ¿Qué puedo aprender de esto?

Esta es la pregunta más sabia que te puedes hacer en tu vida. Y en estas situaciones, mucho más.
Si te haces esta pregunta tu mente también te traerá respuestas, pero el tipo de respuestas que te traerá te ayudarán a avanzar, a superarte y a crecer como persona.

De hecho, todas las adversidades traen consigo grandes enseñanzas, por ejemplo, aprender a valorar muchas cosas que antes no estábamos valorando.

Utiliza esa experiencia difícil para crecer como persona.

4. Permítete sentir tu dolor, pero no te instales en él.

Ya te comentaba en el primer punto que aceptar la situación no significa que te tenga que dejar de doler.

Sentir el dolor es positivo porque es el primer paso para empezar a sanar, pero no por eso tienes que instalarte en él para siempre.

Lo mejor que puedes hacer es despejar tu mente y ayudarla a que se enfoque en otras cosas de la vida que te ayuden a avanzar.

Una buena idea es hacer un recopilatorio de todo eso que hacías o que siempre has querido hacer. Lee, sal a bailar, haz un curso, termina una colección, aprende nuevas cosas y, por supuesto, mueve tu cuerpo, camina, haz ejercicio. Es importante que tu cuerpo también se mueva para seguir adelante.

Aunque sé que a veces nos sentimos como si lo que nos ocurre es una conspiración contra nosotros, como si alguien nos quisiera castigar, créeme que no es así.

Las adversidades también forman parte de nuestra vida y en ellas, tras el dolor que traen, también se esconden grandes aprendizajes para nosotros.

Toma consciencia de que esa situación que te parece el peor momento de tu vida siempre puede convertirse en un momento perfecto para cambiar tus prioridades, tus valores o tu vida y permitirte crecer, aprender y salir transformado y reforzado de ella.

Recuerda que los consejos que te traigo todas las semanas requieren de tu práctica y de tu compromiso para llevarlos a cabo.

Esta es la única forma de experimentar sus beneficios.

Todo empieza en Ti